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CursosPonente: Juan José Kochen
Habitar es dejar huellas. Nuestra era geológica es irreversible e irreparable. Tras la revolución industrial, la crisis climática ha intensificado el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad.
La arquitectura no debiese ser consecuencia invisible de lo anterior. Para Rem Koolhaas, “la arquitectura fue el instrumento culpable de la desesperanza”, y si bien ha tenido la capacidad de ver la relación entre las cosas, habría que contar con asombro lo que damos por sentado. En México, la memoria telúrica nos recuerda el origen de nuestras cuencas, volcanes, lagos y ríos, además del paisaje imaginado. ¿Cómo asimilamos arte, arquitectura y territorio en la era de la humanidad?
Agua y fuego: Territorio y transformaciones en el paisaje (sierras, volcanes, ríos y lagos) a través de palimpsestos construidos, manifestaciones artísticas, planes maestros y utopías imaginadas.
Sesión 2
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